Thomas Helder de Muriel Barbery
Muriel Barbery ha escrito en Thomas Helder una novela extraña y delicada: una obra más interesada en la vibración interior de una vida que en la sucesión de acontecimientos. No es un libro que se “devore”; se habita lentamente, como una casa silenciosa llena de habitaciones en penumbra. Y quizá por eso mismo deja una huella tan persistente. Thomas, escritor muerto prematuramente a los cuarenta y seis años, se convierte en el centro gravitacional de una constelación de voces, recuerdos y relaciones. A través de su familia, de su esposa Anna, de su hermano Jörg y, sobre todo, de Margaux Chanet, Barbery reconstruye no solo una biografía, sino una sensibilidad. Lo fascinante es que Thomas nunca termina de revelarse del todo: permanece parcialmente inaccesible, como ocurre con las personas que realmente amamos. La novela contrapone distintas maneras de habitar el mundo. Jörg, dedicado a la política, encarna la acción, el poder y la vida pública; Martijn Dekker, el magnate capaz de “hacer...