Viviré mi vida hasta que se agote. La vida de Chuck de Mike Flanagan.
The Life of Chuck , de Mike Flanagan, es una película extraña y luminosa. Basada en un relato de Stephen King, se aparta del terror convencional para construir una meditación sobre la vida, la muerte, la memoria y los vínculos que nos constituyen. Su guion no lineal —que parece desestructurar la historia para reconstruirla desde sus ecos— no es un simple recurso formal: expresa una verdad profunda. Una vida no se comprende en orden cronológico, sino a través de las personas, los lugares y los instantes que la habitan. En ese sentido, la película tiene una dimensión educativa muy poderosa. La escuela aparece en distintos momentos no solo como escenario, sino como espacio de revelación. El baile del colegio, el campo de fútbol bajo las estrellas y la figura del profesor muestran que educar no es únicamente transmitir contenidos. La escuela es también un territorio donde alguien puede descubrirse, ser visto, ensayar quién es, encontrar una forma de libertad. Chuck no aprende solo en...